La interactividad
En este 2020 tenemos una ramificación importante de la tecnologías y el consumo de contenidos, la interactividad juega entonces un papel importante para la relación del usuario y lo que consume. Este término se da en cuestión de cómo se desarrolla la evolución de los contenidos, según Sábada- Chalezquer (2000. pp. 141-143) se refiere a la instantaneidad y la eficacia en la comunicación, sin costo.
El uso de la palabra no es nuevo, se comenzó a utilizar en 1832 en relación con interacción en ciencias como la física, la genética y las ciencias sociales. El autor refiere que las tecnologías de la información han popularizado el térmico en los últimos años, pero a pesar de su utilización la palabra ha sido degenerada con el paso del tiempo. Si bien interactividad tiene su raíz en la interacción, en un sentido simple; cualquier cosa que permita que el usuario brinde información al sistema se trata de interactividad, este fenómeno se puede percibir mejor con ejemplos donde funcione este proceso donde exista un dialogo entre el humano y el sistema.
“La palabra “interactividad” se está convirtiendo en un comodín de reciente aparición, utilizado con gran frecuencia, pero escasamente definido.” (Estebanell Minguell, 2002, p.24)
Según Bettetini (1995), expresa que la interactividad tiene características principales: la pluridireccionalidad del deslizamiento de las informaciones; el papel activo del usuario en la selección de las informaciones requeridas; el particular ritmo de la comunicación.
Por otro lado se trata de hacer más accesible algo, poner a disposición una serie de funciones en poco tiempo, según Coomans (1995) se implica la ergonomía, esto no necesariamente en algo tangible. Se trata de la relación directa en el lenguaje máquina con el humano.
Esta interacción puede ser en varios sentidos, podría ser medido por niveles de posibilidad interactiva, esto se define por la cantidad de libertad que tiene el usuario de entrar al sistema y extraer información con la cual se genere un dialogo paralelo en el esquema de emisor, receptor y respuesta.
Recordemos que la comunicación en tiempos de los medios tradicionales, la radio y la televisión se generaban diálogos direccionales sin consecuencia en un rol participativo, de una forma más sencilla, nuestra interactividad se limitaba a cambiar de estación o canal, encender o apagar el aparato, sin embargo no cuestionábamos al sistema con impulsos que generasen una respuesta de tal suerte que se optimizara el producto, el que hacer o decir es importante en esta lucha por la interacción.
Es en este sentido que aun sin tener conciencia del lenguaje máquina, sin saber ni un céntimo de programación o escribir binario, tendremos una interacción directa que si bien es funcional gracias a unos y ceros, es más amigable al usuario y este tiene el acceso a lo que queremos de la manera más sencilla y en ocasiones sin la necesidad de tener un acercamiento previo con lo que estamos generando esta conversación digital.
En tanto la interactividad resulta entonces del estimulo que se tiene al ordenador por parte del usuario, que por medio de estrategias programadas en lenguajes más abstractos que establecen una respuesta que se presenta en una acción que se comprenda por el usuario.
Referencias
Coomans, M., (1995). Tendances et perspectives européennes en matieère de technologies multimédias. En F. Delmas y F. MassitFolléa (dirs.). Vers la Société de Informations. Savoirs-PratiquesMédiations: Rennes: Apogée.
Estebanell Minguell, M. (2002). Interactividad e interacción. RELATEC.
Sádaba-Chalezquer, C. (2000). Interactividad y comunidades virtuales en el entorno de la World Wide Web.

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